El objetivo es que el paciente responda correctamente a la estimulación física y a las instrucciones verbales, sin sentir ansiedad ni dolor.

Carolina Saavedra, odontóloga.
Por Carolina Méndez, La Segunda sábado 16 de junio de 2018.

En su trayectoria de casi 20 años como odontóloga, Carolina Saavedra (43) ha perdido la cuenta de cuántos niños han visitado su consulta dental en Providencia. “Deben ser cerca de mil probablemente”, comenta mientras se despide cariñosamente de uno de sus pacientes. El pequeño de seis años sale de su consulta sonriendo y con un cuadro de hiper actividad, mientras su madre recuerda que todos los intentos de tratamientos dentales anteriores habían fallado.

“La sedación consciente en tratamientos odontológicos es una buena solución para los niños que se resisten al dentista y es muy útil en adultos que tienen fobias al odontólogo”, dice.

Y explica que para producir esta sedación consciente se utiliza gas óxido nitroso, llamado «el gas de la risa». “Esta sustancia tiene una alta eficacia para producir un estado de relajación y reduce significativamente las sensaciones de malestar y dolor”.

Para el procedimiento, dice la odontóloga, los niños ingresan a la consulta acompañado de sus padres y se sientan en el sillón de atención. “Le cuento que utilizaremos la máscara de ‘algodón de azúcar’ y como el olor es dulce, lo aceptan muy contentos. El paciente adulto puede venir solo y reincorporarse de inmediato a su vida normal después de ser atendido”, dice.

Explica que “es un gas inerte que produce estados pasajeros de relajo, con disminución de la ansiedad y del dolor. Este gas actúa muy rápidamente al ser inhalado, pero no se metaboliza, por lo que se elimina en pocos minutos mediante la respiración normal”.

De los nervios a la relajación

En su consulta, la odontóloga de la Universidad de Chile (con especialidad en ortodoncia en la Universidad de Valparaíso) ha observado todo tipos de personalidades: niños ansiosos, sensibles, hiperactivos y con necesidades especiales; también adultos con temor y fobias. “Muchos llegan muy asustados; otros son muy inquietos y lograr que estén tranquilos para realizarles los tratamientos es una tarea muy desafiante; se requiere de mucha entrega y paciencia”, relata.

Los padres le cuentan a la doctora que antes de visitar a su consulta han visitado muchos especialistas, pero que el niño no se ha dejado atender. “Vienen nerviosos, porque su hijo está con dolor y no saben qué hacer. También dicen que les han ofrecido tratarlos con anestesia general en clínicas, pero que los costos son imposibles de pagar. Por esto el método de sedación aplicado por odontólogos certificados es una alternativa eficiente”, comenta.

Los adultos, en cambio, dice, consultan por dolor, miedo y mucha tensión. “Me relatan que hace muchos años que no van al dentista porque tienen pánico”.

Saavedra — quien trabaja desde el año 2004 con esta técnica— cuenta que la utilización de gas hilarante en Chile es muy poco frecuente, pues hay muy pocos profesionales expertos en el tema. “En nuestro país no era fácil adquirir la máquina que dosificara la mezcla y permitiera la administración segura del óxido nitroso. Pero en Estados Unidos cerca del 60% de las atenciones odontológicas generales y del 90% en niños se realizan con sedación de óxido nitroso, lo que demuestra su eficacia y confiabilidad”, afirma.

Se elimina rápidamente

—El óxido nitroso y el oxígeno se entrega vía una pequeña mascarilla en la nariz del paciente ¿Qué pasos vienen a continuación?

—A los 30 o 60 segundos el paciente comienza a sentirse absolutamente relajado, entonces el dentista realiza el procedimiento odontológico en forma normal. Finalizado el tratamiento dental, se corta el suministro de óxido nitroso y se administra oxígeno puro por cerca de tres minutos. El niño o el adulto se levantan y se pueden retirar sin sentir ningún efecto; se sienten igual que cuando llegaron.

—¿Cuánto dura el efecto del gas?

—Este estado dura mientras el paciente, sea adulto o niño, esté inhalando el gas por medio de una mascarilla en su nariz, es decir, el tiempo necesario para realizar el procedimiento dental. Hay un bajo porcentaje de casos en que esta técnica no produce todo el efecto deseado, aunque esto no significa ningún riesgo para el paciente. Hay que destacar que el gas aplicado no se metaboliza en el organismo y el niño se puede reintegrar sin problema a sus actividades. Los adultos pueden venir solos a la consulta y reincorporase de inmediato a su vida normal, incluso pueden manejar y caminar.

—¿Cómo funcionan los protocolos de seguridad de la técnica de sedación?

—La aplicación de óxido nitroso es completamente segura y ha sido ampliamente utilizada en la profesión odontológica, especialmente en los países desarrollados. Es un gas de muy baja potencia que se absorbe y elimina rápidamente. Esto permite que el niño o adulto esté en todo momento consciente y mantenga todos sus reflejos naturales. Entre sus múltiples ventajas, es que no requiere agujas ni pinchazos; la aplicación, por medio de una mascarita en la nariz permite la posibilidad de graduar la sedación en todo momento.

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